INFORMACIÓN

A partir del 1º de marzo de 2015 se modifica la normativa relativa al Sistema Electrónico de Control del Transporte Vial de Mercancías (EKÁER). Los cambios afectan básicamente las normas detalladas relativas a las obligaciones de comunicación de informaciones hacia las autoridades y a las exenciones, mientras que no se modifican las obligaciones de los transportistas relacionadas con el sistema EKÁER.
Se deberá comunicar a las autoridades, invariablemente, las siguientes actividades realizadas por un vehículo sujeto a peaje (o sea un vehículo motor de una masa total superior a 3,5 toneladas) por carretera:
1) las compras intracomunitarias procedentes de otros países miembros de la Unión Europea dirigidas al territorio de Hungría, así como las importaciones dirigidas a otro lugar de destino,
2) las ventas de productos procedentes del territorio de Hungría dirigidas a otros países miembros de la Unión Europea, así como las exportaciones dirigidas a otro lugar de destino, y
3) las ventas de productos sujetos al impuesto al valor añadido realizadas en el ámbito nacional para usuarios finales no directos.
La comunicación será realizada – en función del punto de destino de la carga – por el Destinatario o el Remitente, de manera que la obligación de comunicar dichas operaciones no recaerá sobre el transportista u operador de transportes. El transportista u operador de transportes sólo podrá comunicar dichas operaciones a las autoridades si el obligado (el Destinatario o el Remitente) le concede autorización para tal efecto en la plataforma electrónica de EKÁER.

Serán exentas de la obligación de comunicación:
- los productos que no comportan riesgo enviados por un mismo remitente a un mismo destinatario en el marco de una misma operación de transporte realizada con el mismo vehículo sujeto al pago de peaje, siempre y cuando el peso bruto total no sobrepase los 2500 kg y el valor total de la mercancía sin impuestos no supere los 5 millones de forintos (HUF),
- los productos que comportan riesgo enviados por un mismo remitente a un mismo destinatario en el marco de una misma operación de transporte realizada con el mismo vehículo sujeto al pago de peaje, siempre y cuando el peso bruto total no sobrepase los 500 kg y el valor total de la mercancía sin impuestos no supere 1 millón de forintos (HUF).

En el caso de transporte por carretera de productos que comportan riesgo, la obligación de comunicar la operación a las autoridades se mantiene aun cuando la mercancía sea transportada por un vehículo motor no sujeto al pago de peaje, si el peso bruto total de la mercancía enviada por un mismo remitente a un mismo destinatario en el marco de una misma operación de transporte sobrepasa los 500 kg o el valor total de la misma sin impuestos supera 1 millón de forintos (HUF).

Para más información sobre exenciones y otras reglas parciales consulte la página web http://ekaer.nav.gov.hu.

El número EKÁER identifica la unidad de carga enviada por un mismo remitente a un mismo destinatario usando un mismo vehículo motor en el marco de una única operación de transporte realizada en un itinerario específico. Una unidad de carga puede contener varios tipos de productos identificados con distintas claves arancelarias y también puede contener varios lotes de productos. La normativa que entra en vigor el 1º de junio de 2015 dispone que se deberá establecer un solo número EKÁER si la operación del transporte por carretera se realiza con un mismo vehículo a partir de varios puntos de carga de un mismo remitente o en varios puntos de descarga (recepción) de un mismo destinatario.

Ciertos datos (en particular, la matrícula del vehículo) podrán ser modificados varias veces durante los 15 días de validez del número EKÁER, pero en el curso del control realizado por las autoridades nacionales de impuestos y aduanas el número EKÁER deberá contener los datos reales y actuales, y la responsabilidad por ello recaerá sobre el sujeto a la obligación de comunicación.

El obligado que ha de suministrar informaciones deberá poner el código EKÁER a disposición de la entidad que realiza u organiza el transporte, con el fin de asegurar que dicha persona disponga del identificador en el curso de la revisión realizada por la autoridad. Dicha puesta a disposición no tiene una única forma establecida, y puede llevarse a cabo mediante la comunicación del código al transportista por cualquier medio.

Las disposiciones de control recogidas en la ley sobre el orden de tributación permiten nuevas opciones de acción a las autoridades nacionales de impuestos y aduanas. Teniendo en cuenta que la mercancía de cantidad comercial que obra en propiedad del sujeto del IVA solamente puede ser transportada si se dispone de un documento que prueba fehacientemente el origen de la mercancía (en particular, un albarán o una factura), el revisor podrá obligar a la persona que realiza la operación de transporte a formular declaraciones sobre
- el propietario de la mercancía,
- el origen de la mercancía, y
- puede exigir la presentación de los documentos que comprueban la titularidad de la mercancía.

Además de lo susodicho, cabe la posibilidad de que otro transportista afectado, el destinatario, así como la persona que recibe o que despacha la mercancía sean requeridos a formular declaraciones acerca de
- la denominación y cantidad de la mercancía transportada,
- el nombre y la matrícula del medio de transporte,
- el lugar de recepción y descarga de la mercancía,
- el código EKÁER, así como
- el título para utilizar el inmueble, si el lugar de descarga no es la sede social o el establecimiento o sucursal del contribuyente sujeto al impuesto al valor añadido.

La agencia tributaria nacional puede aplicar un precinto al vehículo (a los bultos o a todo el espacio de carga) para asegurar la identidad de la mercancía – con la excepción de ganado en pie y las mercancías perecederas
- siempre y cuando lo justifiquen ciertos factores de riesgo – en particular la naturaleza de la mercancía, la falta de coherencia entre la carga y el lugar de destino, o entre la cantidad de mercancía transportada y el tipo del vehículo, o bien un proceso de ejecución en curso, o la realización de actividades comerciales comunitarias sin un número tributario comunitario, o la determinación de un establecimiento no declarado como punto de descarga, y
- en el caso que el sujeto al impuesto al valor añadido interesado en el transporte de la mercancía rehusare formular las declaraciones del caso.
La omisión de informar a las autoridades sobre las actividades relacionadas con el transporte de carga por carretera, así como la presentación de informaciones equivocadas, falsas o incompletas tienen como consecuencia que los productos no declarados se considerarán mercancías de origen no confirmado, por lo que la agencia tributaria y aduanera podrá imponer una multa por omisión en la cuantía del 40% del valor de las mercancías no declaradas.
En relación con la multa impuesta por la omisión de presentar la declaración o la presentación de informaciones equivocadas, falsas o incompletas, la mercancía calificada de origen no confirmado podrá ser confiscada – con la excepción de ganado en pie y mercancías perecederas – hasta el importe de la multa. La autoridad tributaria y aduanera incoará la confiscación de la mercancía en la resolución por la que se impone la multa. La confiscación se documentará en actas, y los bienes muebles confiscados podrán ser inmovilizados o trasladados a establecimientos oficiales. La autoridad tributaria y aduanera comunicará la resolución sobre la multa de omisión al contribuyente o al representante o apoderado o empleado del mismo que se encuentre presente, y la resolución será ejecutable a partir del momento que sea comunicada, sin atención a los recursos legales que la ley admita.

Las consecuencias legales susodichas podrán ser aplicadas por primera vez por las autoridades nacionales de impuestos y aduanas a partir del 1º de marzo de 2015.